El uso ceremonial del Tabaco

El tabaco es un espíritu de paz y protección. Lo usamos como medicina, lo ofrendamos en los altares a los dioses.

 Tenemos una larga tradición con esta planta; la fumamos para rezar, la mascamos para mantenernos presentes, en pasta nos la ponemos en las encías para intencionar el caminar, la tomamos en té como purga, en forma líquida o molida en polvo la aspiramos por la nariz para conectar. Ponemos tabaco pulverizado en recipientes para los  altares porque algunos dioses dejan sus huellas sobre este polvo como muestra de su presencia. Al fuego arrojamoslas hojas del tabaco junto con copal  para ser interpretado el humo y las chispas que desprendeel fuego.

 

 Esta planta usada de manera sagrada clarifica nuestras ideas o conflictos, mueve y limpia energías de cuerpos y lugares. También nos ayuda como mediador para comunicarnos con el mundo de los espíritus asi como mediador para activar otras plantas maestras. 

 La usamos tambien para dar poder a la palabra, nos sentamos en círculos y la fumamos con pipa o envuelta en hojas de maíz. Hemos usado el tabaco tambien para sellar acuerdos, y asegurar que estos acuerdos vienen del corazón.

 

 El humo del tabaco representa el aliento del Gran Espíritu…. En ese humo logramos la conexión con él. Al fumar sale de nuestro espíritu esa intención que se funde lentamente al gran espíritu. En este rezo nos ponemos en contacto con los cuatro elementos: la tierra en el tabaco, el fuego en la brasa del mismo, el aire en el humo, y el agua en la acción de salivar que produce. Rezamos con el tabaco por nuestra vida, por la de nuestros hermanos, por la de la tierra, por el buen camino, por los seres vivos, por los animales, por las plantas, por la apertura del corazón, porque regrese la fuerza de la vida, la sabiduría perdida, por el aquí y ahora , y por la eternidad del espíritu.

Dependiendo de la intención lo combinamos también con otras plantas como yahutli, estafiate, enebro, salvia, kakaw, menta, hierba dulce, sauce, sauco, artemisas, etc.

 

“El tabaco era antes gente. Le gustaban los cuentos; cuando oía hablar en una casa se arrimaba a la pared y escuchaba. Por eso la Madre hizo que creciera siempre alrededor de las casas, cerquita a la pared. Allá puede escuchar. También la Madre mandó que el tabaco se tomara junto con la coca, porque así puede oír todos los cuentos.”

Kogui, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia. 

Rape/Oska

La palabra Rape tiene un origen francés, significa rallado, desde entonces esta ralladura de tabaco es conocida como rape, pero en la tradición amazónica lol lamábamos oska. Lo usamos en proceso de limpieza y desintoxicación, procesos psico-terapéuticos y en ceremonias para entrar en estados de reflexión y contemplación profunda buscando entrar en una comunicación con el mundo invisible y el inconsciente.

 

Su elaboración consiste en tostar, pulverizar,y tamizar las hojas del tabaco obteniendo como resultado un polvo muy fino. Este polvo lo mezclamos con diferentes cenizas, generalmente elaboradas de hojas de yarumo o cáscara de cacao. A veces tambien le adicionamos otras plantas aromáticas o contemplativas como es la menta, artemisia, yahutli, canela, cacao, virola, y jengibre. Es soplado por medio de un proyector en ambas fosas nasales. Las propiedades del tabaco son absorbidas por las mucosas y pasan directo al torrente sanguíneo permitiendo limpiar toxinas acumuladas por años que generan problemas como la sinusitis o migrañas, otra parte de la medicina desciende hasta llegar al estomago y allí por vía digestiva cumple otras funciones de limpieza como desparasitante.

 

Esta medicina permite un acercamiento al mundo del espíritu. A veces tambien se percibe una reorganización de la mente como si los diferentes temas que están rondando en la consciencia se aclararan y ordenaran. También invita a la presencia permitiendo una sensación de vacío y una suspensión de las fluctuaciones de la mente.